Cuando lleva mucho tiempo en la profesión se va fijando en cosas que otras personas no se fijan y empieza a intuir cosas que el resto de personas no intuye, y que, al final, el tiempo, te va dando la razón.
En mi nuevo equipo sabía que una persona a la mínima iba a desaparecer, y, casualmente, cuando ha empezado el trabajo de verdad, yo ya no le he visto, y no voy a preguntar por él, ni lo que hace, ni con quién está ni nada por el estilo.
La persona responsable, con muchas cosas en la cabeza, la preguntaron si podría "enviar una dinámica" que, casualmente envié yo la semana anterior, pero, en ese momento decidí, no decir nada, y nunca lo sabrá.
Y la tercera persona es la que más burocracia pude tener, pero no la gusta: la gusta, algo de contacto con las personas y, siempre que puede, se viene conmigo, pero, cuando estamos juntos, la veo trabajando, escribiendo lo que sea y yo ya, "he dejado de decir nada" porque sé sus respuestas, a veces, monosílabos.
En fin, que como intuí al principio de curso, me toca remar solo, hacer las cosas solo, inventar solo y saber qué mucha gente confía en mi, a veces, más que yo mismo, y espero, no aprender, pero si que el resto crea que sé cosas, que, muchas veces ni sé...