Sé que soy de cambiar las acciones que no me gustas, que pueden afectar a otras personas, si yo lo hago, pero sobre todo, no soy de decir nada, simplemente hacerlo, y este verano, estoy intentando hacer sobre todo una: no preguntar de más ni escribir en "momentos de desconexión".
Lo de preguntar de más, a veces me cuesta, pero, sé que como yo, otras personas, pueden tener la misma duda, así que, simplemente lo pienso, pero intento no decirlo.
Todo empezó cuando quedamos tres amigos y uno de ellos le habían regalado una experiencia en un parecido fórmula 1 y si, le hice bastante preguntas, pero sin mala intención, solo por curiosidad, sobre todo, porque sé que él quería ser el protagonista de la tarde y le cedí todo el honor.
A continuación tanto con una persona que me contó cosas de su vida y yo tenía muchas dudas, pero no hice casi ninguna pregunta, me limité a escuchar y saber que "solo tengo su versión de los hechos nada más", por lo tanto, la versión siempre estará a su favor y todo lo que está haciendo para "salir de esa situación".
Y a partir de hablar con ella, me di cuenta de "las muchas preguntas" que tenía con la persona con quien me lo pasé bien la última vez, y que, por falta de tiempo, entre otras cosas, nunca sabría.
Así que, cada vez que me apetece saber algo de una o de otra, pienso si "merece la pena" hacer tal o cula pregunta, y muchas veces "sé que no", me quedo en silencio, lo pienso y ya..
Porque, al fin y al cabo, tanto de una como de otra, sé bastantes pocas cosas y solo lo que me van contando y me quieren contar y, tanto una como otra, casi nunca me preguntan nada, así es fácil "quedarse en silencio y no esperar nada".