Esta frase la he leído alguna que otra vez y me la apropio de vez en cuando para ver el comportamiento de mi entorno.
Tengo que ser sincero y esta semana ha sido, para mi, demasiado emocional. Quedar con la persona que fue mi última ilusión, fue bonito por un lado, y con tiempo "triste", ya que, quedar para tomar algo sabiendo que en un rato la pasaban a buscar, cosa que no me dijo, es raro y triste, pero hay que aceptarlo.
Al día siguiente era día 20, pulsera, visto por parte de ella y al día siguiente otro mensaje por su parte.
Como yo no soy de estar callado, la envié el último mensaje bonito (lo he dicho tantas veces que debería poner penúltimo), para ella, estar callada dos días....
En el día intermedio, escribir a otras personas, que solo contestar y por fin, ayer, escribir cinco mensajes a cinco personas y esperar: tres contestaron relativamente rápido, mi última ilusión fue una de ellas, y como siempre, mensaje de agradecimiento y deseo, y por su situación cero compromiso, otra ni contestó, la exrubia..
Y con ese mini experimento realizado, me toca ahora, porque me apetece, quedarme en silencio y esperar, si quieren, mensajes por su parte, ya contaré si los hay o no y de qué tipo...para volver a ser fuerte, sin que nadie sepa como estoy por dentro, ni quieren saberlo.
En fin, día 25 de octubre, toca volver a empezar, esperar, y ya se verá...
No hay comentarios:
Publicar un comentario