Un año más y una vez más, he aprendido a escuchar más que hablar, y, aunque quizás siempre es tarde o no, pero más tarde que nunca.
Y es que, en mi trabajo, al ser poca gente esta vez, casi siempre contaba lo que hacia, con quien lo hacía les solía contar las cosas que hacia, donde había estado, con quien...y siempre me doy cuenta de una cosa: la otra persona no cuenta nada.
Asi que, desde hace unos días, siempre sonriente, cuando me preguntan "que tal" siempre suelo decir que todo normal y me quedo callado de las cosas que he hecho, he pensado o con quien he estado, ya que, la otra persona, no cuenta absolutamente nada y sin querer, la otra persona algo dice..
Un ejemplo: el último día de nuestro trabajo el año pasado hubo una "mini comida" con otros compañeros: en un momento indeterminado, mi compañero se "tenía que ir a otra comida" creo que era algo familiar, pero, se le escaparon dos detalles: la comida o post comida era al lado de nuestro lugar de trabajo y que también fue mi otra compañera y por último, los últimos compañeros con los que estuvimos...es decir ,todos menos yo y por mi parte mejor.
Lo segundo: un viernes me quedé a tomar algo con los antiguos compañeros, y creo que lo siguen haciendo, ya que, mi compañero en lugar de ir por lado, se fue por otro, no me dijo nada, pero intuí que había quedado con otras dos personas.. y es a partir de ese instante cuando todo lo que haga, me pase o sea de mi vida no profesional, él no sabrá nada, jejeje y yo, tampoco preguntaré por su vida ni sus cosas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario