Justo hace una semana era el cumpleaños de la exsoriana y, como ya conté, era la primera vez en años que ese día no nos veriamos y en parte si me sorprendió, pero, por otro lado, como la conozco "ella necesita tener el control de todo" y esos días, quería estar con "su familia", pero, que sus amigos, entre ellos yo "estuviéramos pendiente" de ella.
Asi que, desde ese día, el de su cumpleaños, casi a diario me escribía o me llamaba para "intentar vernos", pero yo sabía que no iba a cuadrar hasta el fin de semana (siempre pienso lo mismo, prefiero quedar un viernes o un sábado, y me cuesta más entre semana)
El primer día que nos vimos después de su cumpleaños fue el viernes: ese día yo estaba de descanso e hice otras cosas, entre ellas ir a tomar café "para ver a al camarera" y resulto que me llamó "para vernos": me contó que venía de trabajar y de hacer otras compras, yo tenía otro plan, no se lo dije del todo, pero ella, se fue a sus cosas y yo a las mias.
En teoría hasta el domingo por la tarde no la daba sus regalos, y quizás en mi cabeza sabía que sería antes.
El sábado hice menos deporte y cuando me puse hacer cosas, pensé en llamarla, y en ese momento ella me llamó: no sé muy bien qué planes tenía, pero estaba en un bar y allí fui.
Al llegar se iban otra amiga con otro se menor completamente desconocido y fue entonces cuando la di sus regalos...Como siempre la hizo ilusión, mucha, incluso me lo dijo por la noche y, como era esperable se fue contenta a casa.
Y si, desde el día que la dije que tenía algún regalo para ella, sabía que iba a buscar el momento, cuánto antes para dárselo, en eso, esa persona no ha cambiado, quiere "ser un poco el centro de atención, ser escuchada y que se haga, casi, lo que ella quiera hacer", a veces, la sale bien y otras no tanto...
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