Como ya me pasó un poco el año/curso pasado, este año toca volver a pensar cosas del trabajo en silencio y hablar lo justo y cuando tengo que hablar por varios motivos.
Hasta ahora, casi hasta esta misma semana, me preocupaba de la programación de las visitas que teníamos que hacer, correos e incluso decir que llamaran para "avisar de dichas visitas", y esta semana, quizás porque el viernes no estuve, ha sido todo diferente.
Lo primero, porque ha vuelto la "jefa" y yo sé que más callado y les dejo hablar, y lo segundo, porque, en muchos aspectos pensamos diferentes, en algunas cosas me dan muchas vueltas, en otras no.
El caso es que ayer tocó visita a varios centros, por primera vez en tiempo fuimos los tres y de entrada," no nos acordábamos si habíamos llamado, avisado o no", creo que yo sabía que no, aún así fuimos para el sitio.
Primera mini sorpresa: una persona no está: pasamos a la segunda y vemos que de lo que nos piden, no podemos hacer nada: se enfrascan en una "discursión", sobre si o no que yo no digo nada. En ese momento otra persona se pone en contacto con quien estaba con nosotros para decir que está en otro centro, pero, por medio, tenemos que pasar por otro lado.
Y nos vuelve a pasar lo mismo: esa persona no está, asi que, vamos a la tercera visita, ya no concertada y sin saber que nos encontramos: nos pasa parecido, no lo vemos claro, pero nos "piden nuestro si"
Justo cuando por fin nos vamos a ir, aparece gente conocida tanto por mis compañeros, como por mi, y hablan de cosas de hace años y yo, con otra gente, menos...y por fin nos vamos.
Y es que, como digo, ya he decidido poner un poco el freno en esto de liderar y que sean ellos los que se encarguen y yo aporte, porque, el año que viene, "nadie se acordará de mi"...tiempo al tiempo..
No hay comentarios:
Publicar un comentario