El lunes por la mañana me sorprendías dos cosas: un llamada de un excompañero y el audio de otra excompañera.
Al excompañero lo llamé allá por navidades y nunca me contestó y eso mismo la dije a la excompañera, con la cual casi hablo semanalmente de cosas de trabajo y alguna que otra cosa de su vida, poco, de la mia.
Y como digo, el audio de mi excompañera era para decirme que le había llamado por la mañana, si, un lunes, y que habían hablado un rato, que luego ella tenía que seguir trabajando y que le había dicho "lo de mi llamada perdida".
Asi que, por la tarde, cuando tuve ganas, lo llamé: la conversación fue bastante cordial, como no podría ser de otra manera y él me contó bastante novedades, algunas, algo sorprendente.
La primera que el año que viene se cambian a otro lugar de la ciudad, ya que, su piso actual, para cuatro personas, se les queda pequeño, asi que, han buscado y han decidido irse del barrio donde están.
La segunda es la elección de un centro escolar para el próximo curso para uno de sus seres menores y, más que preocuparse por el entorno, le preocupaba la capacidad de aprender inglés y que su ser menor pueda salir con un buen nivel, por eso, han elegido sobre todo, un centro en particular.
Y mientras hablaba yo pensaba que esa persona está demasiado preocupada por el conocimiento de dicho idioma y que, quizás, en un futuro se le de mal por lo que sea o mil cosas, pero no se lo quise decir...
La conversación terminó, más o menos, con que ya quedaríamos, pero ya me sé la historia y me ha pasado: ponemos un día tres personas, lo cuadramos y al final, pasa algo que él no puede quedar, yo, en lugar de enfadarme, quedo con la persona que también ha hecho por quedar..y de esa persona, espero a que pueda quedar otra vez cuando sea...
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